» HOME  » REGISTRARSE  » CONTACTO 
WallpapersPublicar avisoListado de rubros
Usuario Contraseña
» Busqueda
  << VOLVER   .: HISTORIAS DE COLECCION
Juan Bautista Bairoletto
HISTORIA

Parte 1, parte 2, parte 3, parte 4, parte 5, parte 6, parte 7, parte 8, parte 9,
parte 10, parte 11, parte 12, parte 13.


GALERIA DE FOTOS
PARTE 11

Juan, después de los acontecimientos vividos decide regresar al sur con el sabor amargo de llevar sobre sus espaldas otra muerte. Según las crónicas periodísticas tras el frustrado asalto a La Forestal emprendió un accidentado camino de regreso, en el cual se tiroteó con policías en Las Breñas cayendo herido un agente, y cometiendo atracos en un comercio en Charata, en la administración de la fabrica taninera Welbers en General Pinedo y la Tienda Las estrellas de Quimilí en Santiago del Estero, hechos que se le atribuyeron pero nunca se los pudieron comprobar. Lo cierto es que paso por Córdoba y en la última semana de Mayo de 1938 estaba de vuelta en Mendoza.

Lo primero que hizo al llegar fue a visitar a su novia Telma Cevallos, que lo esperaba algo ansiosamente, ya que desde su partida a Resistencia Chaco solo había recibido noticias de él en una sola oportunidad. Ella vivía con sus padres, que eran amigos y protectores de Juan desde hacia muchos años, los que trabajaban como puesteros en una estancia ubicada en General Alvear. Cuando comenzaron a noviar ella apenas tenia 14 años y Juan 41. Ella sabia perfectamente quien era Bairoletto, y que su vida no era nada fácil ya que vivía huyendo, pero ese hombre le gustaba y le brindaba confianza, además que podía dilucidar una niña de su edad. Siempre que se encontraban era ante la presencia de su madre y su padrastro quien la custodiaba muy de cerca.
A su regreso del norte, Juan cansado de vivir al filo de la muerte decide buscar un refugio definitivo eligiendo los brazos amorosos e inocentes de Telma proponiéndole formalmente casamiento. Aceptando ella, sin estar enamorada, casi obligada por la situación insoportable que estaba viviendo en su casa por culpa de su padrastro quien la perseguía constantemente obligándola a hacer los trabajos más rudos. Y sin perder demasiado tiempo parten ambos en busca de una vida mejor. Juan decide alquilar una pieza en la casa de un joven matrimonio amigo en Colonia Alvear Oeste, dejando a Telma en compañía de ellos ya que sus actividades lo hacían ausentarse por días y a veces por semanas, con el fin según sus dichos a Telma de “ir preparando la chacra que pronto ocuparían como propietarios del lugar”.

Una noticia da un vuelco a su vida

Lo que no había logrado la policía y la justicia de varios territorios y provincias lo pudo el anuncio de su pronta paternidad. Juan decide a partir de ese momento frenar su vida errante y delictiva para convertirse en un trabajador mas de la región, hecho que no le seria nada fácil ya que tenia una cuantiosa cantidad de hechos pendientes ante la justicia, y era conciente que la policia de La Pampa que lo estaba buscando no lo perdonaría y ante su presencia tendría que huir o lo matarían.

En busca de una solución, accede a una entrevista con el reconocido periodista Carlos A. Ruiz Rojas del diario de San Rafael, que lo andaba buscando desde hacia un tiempo para hacerle una entrevista, con la condición que convenciera al Dr. Francisco Gallardo, destacado abogado del foro local, a que lo acompañe. Aceptada su propuesta, se encuentran una fría noche de luna llena en un ranchito perdido en el medio del campo, guiados por un amigo de Juan. El periodista le aclara de entrada que lo único que le interesa es que le relate una de sus tantas espectaculares aventuras vividas. A lo que Juan le responde que no era lo que él pretendía, que evidentemente había una confusión, y que solamente quería que ellos le sirvieran como nexo para solucionar y terminar con sus problemas pendientes con la justicia. Que en su vida si había dado muerte a alguien era en defensa propia, que era inocente de muchos hechos delictivos que lo hacían responsable, que su único objetivo era ayudar a los pobres y que tenia pruebas para justificar lo que declararía. Aclarando que su mayor anhelo era “poder disfrutar de su familia asegurándole su futuro, sin tener que estar huyendo por temor de ser detenido y que bajo ningún punto de vista estaba dispuesto a entregarse”. Agregando: “quiero ser un hombre como todos, reconocer a mis hijos, bautizarlos, tener mi rancho y trabajar dignamente, y estoy convencido que Ud. Dr. Gallardo puede ayudarme”. Respondiéndole este, que la única alternativa que tenia era conseguir el beneficio del indulto, gracia que no era fácil de obtener. Al concluir el encuentro, ambos prometen hacer todo lo posible por ayudarlo, ante la tenue luz del amanecer como único testigo. Juan, al despedirse de Ruiz Rojas le comenta que tiene in mente relatar su historia y que si le interesa escribir sobre su vida que él estaba dispuesto a contársela, pidiéndole el 25% de las ganancias por la venta del libro.
El día 29 de Febrero de 1939 nace felizmente su primer hija a la que llamaron Juanita, era rubia igual que él, frágil y llena de vida. Apenas se la entregaron en sus brazos, sus ojos se le llenaron de lagrimas y un alo de luz ilumino su corazón que lo lleno de bondad, paz y alegría. Ya nada seria igual en su vida a partir de ese momento. Y decide comenzar a construir su rancho en la localidad de Carmensa ubicada a la orilla del Athuel, predio de 10 hectáreas que le regalaron Christophersen Alvear y Francisco Salonia, líder del radicalismo zonal, en gratitud a favores recibidos.

Ya instalados en la chacra, y trascurrido casi 17 meses del nacimiento de Juanita nació Elsita, su segunda niña, en un frió pero soleado 28 de Julio del año 40. A pesar que deseaba tener un niño, al verla se sintió cautivado ante tan frágil y dulce presencia, conmoviéndose su espíritu al observar el milagro de la vida, que acunaba entre sus brazos.

La finca ante tanto labor empezó a dar sus frutos. Nunca había tenido nada que pudiera considerar suyo, mas que el caballo y unas pocas pilchas, pero ahora tenia mujer e hijas a quien proteger. Su chacra poseía gallinero y quinta que él con sus propias manos cultivaba, en donde se podían ver variedades de verduras, sandias y plantas frutales. Aficionado a la taba y las cuadreras, llegaba a las yerras u otras fiestas de campo, siempre que no hubiera policías. Habia adquirido un hermoso caballo de carreras, haciéndolo correr en Bowen, localidad ubicada no muy lejos de su chacra presentándose ante la gente como Francisco Bravo, nombre adoptado a partir de su radicación en Camensa

A medida que pasaba el tiempo las zonas de cultivo las iba extendiendo. A veces le faltaban los útiles de labranza que necesitaba para seguir abriendo la tierra y cultivar, pero se esmeraba en avanzar, por que, como decía, quería demostrar a sus amigos que se había convertido en un chacarero de ley. Sin dejar, como era de suponer, de cuidar sus armas y practicar puntería, ya que tenía el presentimiento que esa paz que estaba viviendo no iba a durar para siempre y debía estar preparado si se presentaba algún problema. Sentía mucha responsabilidad y amor por su familia y no estaba dispuesto a perderla, “antes de eso inevitablemente tendrían que encontrarse cara a cara con él, y no se la iban a llevar tan de arriba”, frase que repetía ante sus amigos.

Esta historia continuará...

Parte 1, parte 2, parte 3, parte 4, parte 5, parte 6, parte 7, parte 8, parte 9, parte 10, parte 11, parte 12, parte 13.

Galería de fotos
Todas las historias
Butch Cassidy
 
Juan Bautista
Bairoletto
 
Mate Cocido
 
 
  << VOLVER    
       
NOTICAMPO (C) Y (R) 2004 - WWW.NOTICAMPO.COM - INFO@NOTICAMPO.COM - TEL: 02362 15505371 - JUNIN (B)
Desarrollo web en Junín por www.brandal.com.ar