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Juan Bautista Bairoletto
HISTORIA

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PARTE 4º

En el cuarto capitulo de esta sorprendente historia de vida y tras los hechos relatados en el capitulo anterior en la que Juan Bautista demostró su extremada audacia, continuare contándoles sobre sus andanzas hasta que se entrega voluntariamente a la policia. Suceso que marca su primer ingreso a la cárcel de Santa Rosa, hecho que va a producir en él un fuerte cambio de su personalidad y definitivamente endurecer aun más su espíritu rebelde.

Tras los hechos protagonizados por Bairoletto en el velatorio de su padre, en el que logra evadir la custodia policial gracias a su creativa viveza saliendo airoso, la policia queda frente a la gente del lugar como incompetentes e intentan infructuosamente negar la situación apelando a que los fuertes comentarios que circulaban eran producto de la imaginación, tratando así de disimular el gran papelón.

Pero eran demasiado los testigos que presenciaron su escenográfica llegada al velatorio de su padre, donde los saludaba disimuladamente guiñando el ojo a los que se ubicaban cerca de él. Además meses después la versión de los hechos se confirmó con lo que relató el dueño del carruaje, que vivía cerca de la chacra de los Bairoletto y quien fue el encargado de trasportar a la supuesta señora, este hombre que hizo de chofer confirmó que era Juan disfrazado de mujer en compañía de sus dos pequeños nietos.

Momento de desición

La situación de Juan Bautista como prófugo, lo obligaba a refugiarse durante el día en distintas chacras que le daban albergue, por que todos en el lugar conocían la realidad injusta que le había tocado vivir. Pero esta situación se le hacia, cada día que pasaba, más insoportable.

La gente de Eduardo Castex (L. P.) sabia como ubicarlo y esto hacia que recibiera constantes propuestas de trabajos, por ciertos, nada decentes. Hasta que llego el día que se encuentra casualmente con un amigo de su padre, un policia retirado que lo conocía de niño. Al verlo le trajo muchos recuerdos de su infancia y le confiesa durante la extensa charla que mantuvieron, el infierno que estaba viviendo. En esa charla Juan Bautista le dice, que si bien le había dado muerte a Farach él no era ningún asesino sino que lo había hecho obligado por las circunstancias y le comenta la propuesta recibida por un circulo político local (Edo. Castex) de asesinar al Dr. Cometta y al Sr. Enrique Almudévar a cambio de recibir una fuerte suma de dinero. Ofrecimiento que el no estaba dispuesto aceptar, pero que evidentemente estaba planeado y aprobado por los ases del régimen local. Agregándole que la situación que él vivía a medida que pasaban los días se le hacia más insostenible y que estaba cansado de andar huyendo, por lo tanto estaba dispuesto a entregarse pasivamente siempre y cuando lo ayude a revelar este complot ante las autoridades, con garantías que no lo maten. Ofrecimiento que fue rápidamente aceptado, prometiéndose ambos mantenerse en contacto ante cualquier novedad.

La entrega sin resistencia

Pasado unos días, en la tarde del 13 de Abril el ex policia recibe un mensaje de Juan en el que le trasmitía que a las 21 Hs. del día siguiente se entrevistaría en la quinta de Ferrero con dos de los que planeaban el crimen, quienes le habían prometido asistir para ultimar los detalles y llevarle un dinero como anticipo a cuenta del “trabajo” que se le proponía hacer. Aclarándole que estaba dispuesto a entregarse a las autoridades si estos concurrían al lugar de la cita a la hora indicada y respetaban su pedido de dejarlo con vida. Ante el anuncio le responde, utilizando la misma persona encargada de entregarle el recado, que todo estaba bajo control y que él personalmente se haría cargo de que todo saliera tal como lo había prometido.

Sin perder mas tiempo, se dirigió inmediatamente a entrevistarse con el subcomisario Semadini, y reunidos con otros dos agentes deciden planear estratégicamente el procedimiento a fin de que todo salga sin errores. Al día siguiente, dos horas antes de la hora fijada por Juan, se dirigen al lugar acompañados por el oficial Abrían, diez agentes ayudantes y dos civiles a fin de que sirvan como testigos. A las 21 Hs llegó Bairoletto a pie y 15 minutos mas tarde llegaron dos personas en un elegante auto. Al ingresar a la quinta, le dicen a Juan que el dinero no lo habían podido juntar, pero que antes de que realizara los crímenes se le entregaría el adelanto, tal cual lo habían prometido. Y le presentan el plan del siniestro complot.

La conversación entre ellos fue perfectamente oída por la policia y los testigos, dado que el silencio en el medio de la noche era absoluto. El subcomisario, una vez logrado su objetivo, ordenó realizar el procedimiento a fin de ejecutar las detenciones. Juan se entrega sin resistencia en tanto los otros dos, que luego fueron identificados como el Sr. Mesanza y Zamarbide, altos funcionarios políticos, intentaron huir inútilmente ya que la policia tenia rodeado el lugar. De este modo, tal como lo habían planeado, Bairoletto queda a disposición de la justicia un 14 de Abril cerca de las 22 Hs. en una noche otoñal aparentemente serena, a fin de poder aclarar su situación ante la ley.

Su ingreso a prisión

Juan Bautista en carácter de detenido fue inmediatamente trasladado a la inhóspita cárcel de Santa Rosa.

Pese a su situación complicada frente a la justicia, se sentía en paz con si mismo, por que tenia la firme convicción que esa era la única forma de poder terminar con esta cruel e injusta pesadilla que había estado sufriendo desde que había dado muerte al cabo Elías Farach. Ya no quería huir más, lo único que ansiaba era poder esclarecer su situación frente a la justicia de los hombres, por que solo él y Dios sabían cuanto Farach lo había torturado, física y psicológicamente, induciéndolo a tomar tan drástica decisión.

Su hermano Simón, enterado de lo sucedido acude a la comisaría e intenta verlo, antes de que sea trasladado a Santa Rosa, pero le fue imposible dado que se encontraba incomunicado. En el lugar de detención se encontró con el viejo amigo de su padre, el ex policia que ayudó a Juan a entregarse pacíficamente. Este le cuenta la realidad de la detención, sugiriéndole que le buscara un buen abogado y que de acuerdo como se habían presentado los hechos todo indicaba que pronto se aclararía su situación procesal y recuperaría su libertad en corto tiempo.

Pero lamentablemente no fue así. Les prometo contarles las adversidades que tuvo que sufrir Bairoletto en el próximo capítulo. Esta historia continuará...
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