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Mate Cocido
HISTORIA

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PARTE 3

En este nuevo capítulo se abre un inédito panorama de vida para el perseguido Segundo David Peralta alias Mate Cosido. Pero antes de entrar de lleno en este nuevo capitulo e decidido por esta vez hacerles un brevísimo resumen de los capítulos anteriores.
En sus primeros años de vida todo se desarrolló en paz junto a su humilde y honesta familia. Su calvario lo comienza a vivir siendo aún adolescente producto de la persecución maliciosa y perseverante de un alto oficial de policía, quien por causa de una mujer que ambos se habían enredado en amores, lo destierra de su entorno condenándolo a una vida sin rumbo y lejos de su tan amada familia. Causa que lo arrastrará con el tiempo a vivir fuera de la ley. Cae en prisión por primera vez( ya que hasta ahora solo había sufrido arrestos cortos en comisarías), acusado de hurto, en 1922 con tan solo 25 años. Cumplida su condena de un año y seis meses, tiempo suficiente para aprender toda clase de maniobras delictivas, recupera su tan ansiada libertad. Sin fuerzas y sin rumbo siente la necesidad de ver a su hermano y se encamina hacia Tucumán, pero a las pocas horas de su llegada es detenido por la policía del lugar condenándolo a 30 días de arresto sin causa justificada. Al cumplir la condena es llevado por los policia a la Estación y subido a un tren con rumbo a Santiago del Estero, con claras amenazas que se cumplirían en el caso que intentara regresar, partiendo sin rumbo fijo en busca de su destino
.

En julio de 1924, Segundo David vuelve a ser detenido por vagancia, esta vez en Santiago del Estero. A comienzos de 1925 aparece en Corrientes. Y aquí se produce un curioso cambio de situación. De pronto el rechazado de todas partes, el indeseable, encuentra un albergue de tranquilidad.
El 3 de abril de 1925 se inicia el capítulo correntino con un robo importante. Peralta saquea un domicilio particular dándose a la fuga con dinero y alhajas, quedando identificado por la policia a los pocos días del hecho. Se lo detiene y procesa. Pero a los diez meses la justicia pronuncia un fallo asombroso dejándolo absuelto. A los pocos días de haber obtenido esa absolución, vuelve a ser arrestado pero esta vez por “falsificación de firma y estafa”. Lo liberan al mes con otro fallo sorpresivo: “falta de mérito”. Pero casi enseguida de la segunda indulgencia debe comparecer por “averiguación de robo”. Sin embargo, la detención dura apena cuarenta y ocho horas. Tiempo suficiente como para gestionar otra “falta de mérito”.
Es evidente que algo esta cambiando en su vida. ¿Quién es, de que se trata?. Una incógnita que nunca se supo dilucidar con certeza pero que lo liberaba con la rapidez de una saeta. ¿Acaso un abogado ansioso de clientes? ¿O quizás un político en procura de adeptos?. Cualquiera de estas dos posibilidades son posibles, pero además hay que contar con una tercera que dada su rapidez mental es la más factible que se trataría de su capacidad persuasiva ante la gente. Habilidad que desarrolla para poder subsistir y que será con el tiempo su arma más poderosa para zafar de situaciones adversas. Involucrando a otras personas con pruebas relevantes y versiones inventadas por él muy creíbles. Creando con rapidez e inteligencia coartadas perfectas que lo liberan sin complicar nunca a su entorno. Es decir se convierte en un peligroso y a su vez carismático embaucador.

El primer complice

En Corrientes, Segundo David Peralta conoce al que va ser su primer fiel cómplice, que se convertirá en su compañero inseparable de andanzas hasta su etapa final. Su nombre, Antonio Rossi más conocido como alias “El calabrés”; hombre de más edad que Peralta, de origen Italiano, llegado al país en 1906, con abundante prontuario en Buenos Aires y en Rosario. Amparado en su condición de inmigrante, desde su llegada al país careció de documentación oficial, por lo que los papeles con su filiación constituían un embrollo de nombres y datos equivocados, hecho que lo favorecía a la hora de investigarlo considerado por los policías casi un fantasma. En 1925, año que estos se conocen, ya era todo un experto en las andanzas que su futuro socio Mate Cosido recién iniciaba, y es probable que haya influido sobre éste para adiestrarlo con sus experimentadas artimañas delictivas.

Su relación familiar

Desde Corrientes, Segundo David mantenía activa correspondencia con su madre y Isabelita, la más pequeña de sus hermanos, recomendándole siempre en sus cartas que la protegiera. Esta correspondencia les llegaba con un remitente falso a fin de preservar su paradero y sus datos reales iban preservados dentro del sobre. Era muy importante para él mantener ese contacto, ese lazo de amor, era el que lo mantenía en pie dándole fuerzas para poder seguir adelante. Al escribirles inventaba historias buenas sobre su vida que en realidad no tenían nada que ver con la riesgosa y estresante realidad que vivía día a día. Acompañando siempre sus cartas con dinero, a veces sumas apreciables para aquella época, para que pudieran vivir sin privaciones. Cada vez que recibía una carta de su familia su alma se regocijaba de alegría y por un instante toda la oscuridad que lo envolvía producto de su sombría vida se llenaba de luz, pero al llegar a la despedida todo regresaba bruscamente a la realidad, y la impotencia por no poder estar con ellos lo llenaban de furia. Furia que luego descargaría sin culpa sobre sus digitadas victimas, a quienes les robaría todo lo que más pudiera. Con el único objetivo de convertirse en un futuro no muy lejano, según sus proyectos, en un poderoso y rico “señor” a quien nadie se atreviera con él y así lograr poder circular con total tranquilidad.

El alias legendario

En 1925 Segundo David sobrellevaba un renombre bastante conocido en los ambientes de mal vivir, en los despachos policiales y en las ciudades donde pudo desplegar sus ya decididas inclinaciones.
Y a medida que se hacia más popular se lo empezó a identificar con un sobrenombre, algo que se convirtió en inseparable al acrecentarse su fama, y que finalmente sustituyó el nombre y el apellido real, sepultándolos en el olvido. Para entonces el público ignoraba por lo general que el verdadero nombre de “Mate Cocido” era Segundo David Peralta.
Con respecto al origen de su sobrenombre hay varias versiones que en la próxima entrega se las relataré.


Esta historia continuará...


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