La empresa Farchem
S.A. es la única empresa que desempeña
actividad comercial relacionada a los agroquímicos
de Junín con proyección nacional.
Su planta fabril y sus oficinas comerciales
están situadas en un importante predio
dentro del Parque Industrial de la citada
ciudad bonaerense.
A las puertas del comienzo de la próxima
campaña de granos gruesos, entrevistamos
a uno de los titulares; el Cdor. Orlando E.
de Souza.
En su oficina con una maravillosa vista al
campo, de Souza comenzó diciendo: “Esta
empresa la iniciamos en el año 97 junto
a Marcelo Martínez como socio. La parte
comercial y técnica, la manejo yo y
todo lo que es la parte impositiva lo hace
Marcelo”.
¿Dónde comenzaron?
-“Nuestras primeras oficinas estaban
en Capital Federal en Calle Bouchard al 500,
luego nos mudamos a Calle Bolívar al
1500 del barrio de San Telmo. Siempre trabajando
con productos propios pero formulándolos
en plantas de terceros.
Hasta que en el 2002/03 empezamos a pensar
seriamente en formular nuestra propia línea
de producción. Allí fue cuando
empezamos a analizar distintas alternativas
para tener un lugar conveniente.
Por la naturaleza de esta actividad, solo
se puede desarrollar en Parques Industriales,
así lo dicen las Normas de la Secretaría
de Política Ambiental de la Provincia
de Buenos Aires. Esta es una empresa de Categoría
3 y esto es un requerimiento obligatorio.
Luego de ver varias alternativas nos decidimos
por Junín porque, en aquella oportunidad,
nos fue ofrecida una alternativa válida.
La atención que nos brindaron, el interés
de que nos radiquemos aquí y la situación
geográfica de Junín nos decidió
en las opciones”.
¿Ahora se
están haciendo todas las formulaciones
aquí?
-“Sí, desde mediados de año
pasado empezamos a elaborar casi toda la
línea de producción. Los primeros
meses nos llevó muchos reajustes
pero con la colaboración y asesoramiento
de Profesionales en Química y Formulaciones
hemos logrado sistematizar las tareas y
ahora sí hacemos todo acá”.
¿Qué
productos están elaborando y ofreciendo
al sector?
-“Fundamentalmente tenemos dos líneas
básicas. Una línea o paquete
de productos que se destinan a la sanidad
vegetal en Plantas de Acopio. Es decir,
productos para controlar los insectos en
todos sus estadíos. Para eso contamos
con productos de rápido volteo, residuales,
productos en polvo, líquidos y productos
gaseosos como las pastillas de Fosfuro de
Aluminio.
Y la otra línea, con la cual estamos
en pleno desarrollo, es para todo aquello
que se usa en la protección de semillas
antes de la siembra. Es decir, los comúnmente
denominados Curasemillas. Esta línea
esta compuesta por productos para protección
de semillas de Trigo, Maíz, Soja
y Sorgo. La mayoría de ellos los
formulamos de acuerdo a lo que nos solicitan
los clientes, porque muchos de ellos van
a semilleros y otros van a productores con
lo cual ya van estandarizados desde la Planta.
A esta otra línea le estamos próximamente
sumando otros tres productos más
para completarla.
Todos estos productos son para semillas
destinadas a siembra.
Estas son las dos grandes líneas
que estamos fabricando y comercializando”.
Que novedad nos puede adelantar?
-“Otro de los productos que también
tenemos es un Carbendazín al 50%
y el otro producto que ya pronto estamos
listos para comercializarlo es un Triazol
para uso foliar, cuya idea es ofrecerlos
juntos o separados según el requerimiento
del productor. Es un fungicida para el control
foliar de las enfermedades, ya sea en trigo,
cebada como en soja para enfermedades de
fin de ciclo”.
¿El manejo comercial de las líneas
es solo a mayoristas y agronomías
o también se contempla la venta directa?
-“Mayormente estamos manejando las
ventas a través de distribuidores
o representantes, no solo en Pampa Húmeda
si no también el NOA.
Aunque en estos momentos estamos haciendo
una experiencia en toda la zona de Junín,
en donde la atención la realizamos
a través de la Ing. Ana Paula Rocca,
quien esta a cargo del asesoramiento y el
trato comercial con productores de la región”.
¿Cómo está viendo el Sector
agrícola desde su posición?
-“Es indudable que es un sector muy
dinámico, ha progresado y logró
duplicar en los últimos 10 años
la producción agrícola nacional,
con lo cual todo lo que esta asociado con
ella también crece.
Mi única duda, por llamarlo de alguna
forma, es que en el modo en que lo hace
no es del todo prolijo como debiera ser.
No posee planificación y es improvisada
y esta improvisación suele ser un
talón de Aquiles. Es decir, cualquier
sociedad que se precie de tal y quiera ser
organizada debe saber, con un alto grado
de certeza, cuáles van a ser los
planes para, minimamente, los próximos
cinco años. No exijo que sea para
los próximos diez años, lo
cual sería ideal, pero como empresario
necesito que sí lo sea para el mediano
plazo y inexistencia de previsibilidad no
es bueno para una sana actividad comercial,
productiva o lo que fuere.
Está claro que el contexto internacional
es favorable y disimula un alto grado de
improvisación en la planificación
económica del país”.
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